Como en estos últimos años, los organizadores de la Muestra de Cine quieren ir más allá de las proyecciones en sala. Por eso, una edición más vamos a disfrutar de actividades diversas, como las ya famosas pateadas, los talleres infantiles o una programación hecha para las familias.
Las pateadas de la Muestra de Cine de Lanzarote vuelven un año más. De la mano de expertos guías y conocedores de la historia de la isla, los caminos elegidos recorrerán las huellas dejadas por la migración lanzaroteña. El 25 y 26 de noviembre la pateada será “Testimonios de la emigración: rastros documentales de quienes se fueron”, dirigida por el doctor en Historia, Víctor Bello. El 26 de noviembre y 2 de diciembre el turno será para “Regresos de la emigración: reinversiones económicas en la isla”, guiada por el historiador Mario Alberto Perdomo y el 25 de noviembre y 2 de diciembre llega la de “Tras las huellas de la emigración en Lanzarote”, con la historiadora Arminda Arteta. Todas comenzarán a las 9 de la mañana y tendrán un nivel de dificultad entre bajo y medio.
Además, y de forma excepcional, este año el gran naturalista Juanjo Ramos hará una excursión por el fascinante mundo de la observación de aves migratorias. Será el domingo 3 a las 9 de la mañana y la pateada será una oportunidad para conocer y descubrir cómo viajan cada año, por sus propios medios, desde el frío norte hasta nuestras latitudes aves como los zarapitos llegados de la Tundra, vuelvepiedras de Groenlandia o garzas de los humedales del Mediterráneo.
Las sesiones familiares consistirán en la proyección de una película para los más pequeños relacionada con el tema de la Muestra, la emigración, y un espectáculo de títeres donde se representará una historia muy cercana de emigrantes, un tema tan importante para la isla y para el mundo. Las sesiones serán de mañana y tarde.
Los talleres para chinijos y chinijas de entre 6 y 10 años serán el 26 de noviembre y 3 de diciembre, de 10 horas a 12 horas. La actividad estará también relacionada con la emigración. Se ha realizado en colaboración con la ludoteca “Alegría” y lo que se busca es que ya desde edades tempranas se intente comprender y entender este tema con el fin de construir una sociedad donde se respete a los individuos independientemente de su procedencia. Es, sin duda, una oportunidad para que los chinijos y las chinijas comprendan mejor su presente, construyan una mentalidad global, se planteen la necesidad de defender determinados valores y, quizá, también de ciertas actitudes, como el respeto o una empatía bien razonada, y tengan recursos para protegerse de los prejuicios, la discriminación y el miedo irracional.