El director irlandes Colm Bairéad dirige la brillante “The Quiet Girl”, un film repleto de sensibilidad y delicadeza tan crudo como profundamente empático. Un cuento sobre la infancia y sobre la importancia de los afectos.
La película está basada en la novela corta “Tres luces” de la autora Claire Keegan, y nos traslada a la Irlanda rural de los años 80 para contar la historia de una niña que vive con su familia en condiciones de prácticamente abandono. Su madre tiene que ocuparse de los sucesivos hijos que va teniendo y su padre es una figura ausente que se preocupa más de beber y de generar un ambiente tóxico en casa que de otra cosa.