El hall del Ayuntamiento de Arrecife acoge desde hoy y, en principio, hasta el mes de diciembre, una exposición de maquetas talladas en piedra maciza, que representan a cuatro de los espacios más emblemáticos de la capital.
Se trata de una muestra organizada para cumplir el deseo de los artesanos María del Carmen Batista Hernández y Nicolás De León Fariña y dar visibilidad a toda una historia de experiencia de vida, artesanía y tradición.
Estos consuegros de 70 años de edad, vinculados al barrio de Maneje, decidieron, hace ya más de cinco lustros, elegir algunos de los símbolos más representativos de Arrecife y empezaron a darles forma: Primero fue el Puente de Las Bolas y tras él llegaron el Castillo de San José, la Recova Municipal de los años 40 y la Iglesia de San Ginés cuando sólo tenía dos puertas.
Cuatro iconos arrecifeños que hoy se pueden disfrutar tal y como fueron en su momento gracias al trabajo de dos personas que se convirtieron en artesanas casi por casualidad, como ellos mismos dicen.
A lo largo de su trayectoria María del Carmen y Nicolás también han trabajado, entre otros, en la creación de balcones canarios, detalles finamente elaborados que adornan y enriquecen la arquitectura local.