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Se anuncia la reapertura del Museo Atlántico

Se anuncia la reapertura del Museo Atlántico

El escultor británico Jason deCaires ha vuelto a Lanzarote para anunciar la intención de reabrir el Museo Atlántico, único museo subacuático de Europa, con el objetivo de avanzar hacia un modelo de turismo azul que convierta a la isla en un referente a nivel internacional.

Después de la reunión en el Cabildo de Lanzarote, se destacó la importancia de que se retome una iniciativa que sitúa a la isla en el mapa mundial de las actividades turísticas sostenibles que se realizan en los mares y océanos.

Jason deCaires, que ha regresado a la isla después de cinco años, manifestó que “Lanzarote y La Graciosa son dos lugares muy especiales para su proyecto artístico”, e hizo hincapié en que, “tras este tiempo sin visitar la isla, el Museo Atlántico continúa cambiando diariamente, debido a las dinámicas del ecosistema marino, por lo que realizaré una inmersión para conocer su estado actual”, aseguró. “Hoy hemos iniciado una vía de trabajo muy constructiva con la institución insular con una visión positiva”, valoró el escultor británico.

El único museo subacuático en Europa

El Museo Atlántico, en Playa Blanca, fue inaugurado en 2016 y es el único museo subacuático en Europa, donde se puede bucear entre las impresionantes esculturas del artista Jason deCaires Taylor, conocido por sus creaciones submarinas. Se encuentra a una profundidad entre 12-14 metros.

Se desarrolló como un enorme arrecife artificial y consta de diez grupos diferentes de esculturas. Así, por ejemplo, el Rubicón es un grupo de 35 esculturas de personas que caminan hacia una hermosa pared con una abertura. Los verdaderos residentes de Lanzarote han sido utilizados de modelos para dichas esculturas. También puede verse la famosa balsa Lampedusa, una referencia a la crisis de refugiados en Europa. Otra parte del museo son un grupo de niños en pequeñas embarcaciones, llamado Los Jolateros.

Además, hay varias imágenes, que son mitad cactus y mitad humanas, que representan el entrelazamiento entre el hombre y la naturaleza. En referencia a la sociedad y la tecnología modernas, también existen esculturas de varios fotógrafos y de una pareja que están tomándose un selfie. En el Portal, una figura mira un espejo en el que se refleja la superficie del océano. El Desregulado muestra un parque de recreo en el que hombres de negocios con trajes juegan en un columpio y balancín.

El último grupo de esculturas muestra unas 200 figuras de personas dispuestas en un círculo. Con este impresionante arrecife de imágenes, el artista quiere llamar la atención sobre la belleza del mundo submarino y la necesidad de protegerlo.